Antes que nada debo decir que no soy en verdad un doctor, y admiro a todos aquellos que realmente lo son. Pero llegue aquí como voluntario para realizar capacitación y brindar mi ayuda en temas tecnológicos, y el día a día me ha convertido como aquí me llaman en el “Doctor”, el mismo que repara los paneles solares, las cocinas, las computadoras de la década del 80 donadas por grandes corporaciones hace un par de años, el mismo que aprendió a parar hemorragias sin tener idea siquiera sobre como detener un sangrado de nariz.
Espero que mi blog sirva de inspiración para aquellos que quieran hacer algo más por el prójimo, y debo decirlo antes de que se confundan, no soy católico ni religioso, no soy creyente, soy agnóstico, no hace falta creer en cosas inexistentes para poder ayudar a los demás.